Glaucoma

Afección ocular que daña el nervio óptico, a menudo por presión alta en el ojo.

Respuesta rápida

El glaucoma es un grupo de afecciones oculares que dañan el nervio óptico, a menudo debido a una presión ocular elevada. Su manejo y seguimiento están a cargo de un médico especialista en oftalmología.

Qué es

El glaucoma es una enfermedad ocular que daña el nervio óptico, el cual es fundamental para transmitir información visual desde el ojo al cerebro. Este daño suele estar asociado con una presión elevada dentro del ojo (presión intraocular), aunque no siempre es el caso. Sin un manejo adecuado, el glaucoma puede llevar a una pérdida de visión irreversible, comenzando generalmente por la visión periférica y progresando hacia la visión central. Es importante destacar que muchas personas con glaucoma no presentan síntomas en las etapas iniciales, lo que resalta la importancia de las revisiones oculares periódicas.

Síntomas

Los síntomas del glaucoma varían según el tipo y la etapa de la enfermedad. En la forma más común, el glaucoma de ángulo abierto, la pérdida de visión ocurre de manera gradual y silenciosa. Los posibles síntomas pueden incluir: * Pérdida gradual de la visión periférica (lateral), a menudo sin ser notada inicialmente. * Visión de halos alrededor de las luces, especialmente en el glaucoma de ángulo cerrado. * Dolor ocular intenso o enrojecimiento, visión borrosa repentina, y náuseas o vómitos (en el caso de un ataque agudo de glaucoma de ángulo cerrado, una emergencia médica).

Cuándo acudir al médico

Es fundamental acudir a un médico especialista en oftalmología si tiene factores de riesgo para glaucoma (como antecedentes familiares, edad avanzada, miopía alta, diabetes, uso prolongado de corticosteroides) o si experimenta: * Cambios súbitos y significativos en la visión. * Dolor ocular intenso acompañado de visión borrosa, enrojecimiento y/o náuseas. Esto podría indicar un ataque agudo de glaucoma y requiere atención médica inmediata. * Cualquier síntoma de pérdida de visión periférica. Las revisiones oculares regulares, especialmente después de los 40 años, son fundamentales para la detección temprana.

Cómo se diagnostica

El diagnóstico de glaucoma se realiza a través de un examen ocular completo realizado por un oftalmólogo. Este puede incluir: * Medición de la presión intraocular (tonometría): Se utiliza para medir la presión dentro del ojo. * Examen del nervio óptico: El oftalmólogo examina la apariencia del nervio óptico para detectar signos de daño. * Campimetría (prueba de campo visual): Evalúa la extensión de la visión periférica y central. * Gonioscopia: Permite al médico visualizar el ángulo de drenaje del ojo. * Tomografía de Coherencia Óptica (OCT): Proporciona imágenes detalladas del nervio óptico y la retina para evaluar el grosor de la capa de fibras nerviosas.

Opciones de manejo

El manejo del glaucoma tiene como objetivo principal reducir la presión intraocular para prevenir o ralentizar el daño al nervio óptico. Las opciones pueden incluir: * Gotas oftálmicas: Son el tratamiento inicial más común para reducir la presión intraocular. * Procedimientos con láser: Existen diferentes tipos de láser (como la trabeculoplastia o la iridotomía) que pueden ayudar a mejorar el drenaje del humor acuoso o crear una nueva vía para su salida. * Procedimientos quirúrgicos: Cuando las gotas o el láser no son suficientes, se pueden considerar opciones quirúrgicas que crean una nueva vía de drenaje para el líquido intraocular. El seguimiento regular con el oftalmólogo es esencial para monitorear la progresión de la enfermedad y ajustar el manejo según sea necesario.

Redactado por el equipo editorial · revisión médica en proceso

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